Las pruebas de anticuerpos del VIH estándar (ELISA por sus siglas en inglés) tienen un 99,5% de exactitud como mínimo cuando se trata de detectar la presencia de anticuerpos del VIH. Sin embargo, el alto nivel de sensitividad significa que su especificidad (capacidad para distinguir anticuerpos de VIH de otros anticuerpos) es levemente baja. Cuando la persona está fuera del período de ventana, es más probable que reciban un resultado positivo falso que uno negativo falso.

Por lo tanto, todo resultado de VIH positivo proporcionado por una prueba ELISA debe ser confirmado con una segunda prueba. Las pruebas secundarias incluyen:

  • Ensayos Western Blot: Una de las más antiguas pero más exactas pruebas de anticuerpo de confirmación. Es compleja de administrar y puede producir resultados indeterminados si una persona tiene una infección transitoria.
  • Ensayo de inmunofluorescencia indirecta. Igual que Western blot, pero utiliza un microscopio para detectar los anticuerpos del VIH.
  • Inmunoensayo en línea: Se usa comúnmente en Europa. Reduce la posibilidad de contaminación de la muestra y es tan exacto como el Western Blot.
  • Una segunda ELISA: en lugares de bajo recursos con prevalencia relativamente alta, se puede usar una segunda prueba ELISA para confirmar el diagnóstico. Generalmente, la segunda prueba será de una diferente marca y utilizará un método de detección diferente al primero.

Cuando se combinan dos pruebas, la oportunidad de obtener un resultado incorrecto es mucho menor que el 0,1%.

Fuente: Avert

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