¿Es pecado el oral? ¿Y el anal?

En una sociedad en la que el sexo es el principal tabú, la doctora Heba Kotb ofrece consejos sexuales a todo el mundo árabe desde su programa de televisión, pero basándose en la religión islámica. Millones de personas siguen el programa y aprenden, por ejemplo, que la femenina es tan importante como la masculina.

Esta sexóloga egipcia establece lo que es “haram” -pecado- y lo que es “halal” -permitido- de entre todas las prácticas sexuales, legítimas sólo en el marco del matrimonio según la tradición islámica.

El sexo oral es “aceptable” desde el punto de vista del Islam, tanto para el hombre como para la mujer, mientras que el sexo anal es “absolutamente haram”, así como la homosexualidad.

La masturbación no es “haram”, ya que ésta no puede sustituir a las relaciones sexuales de pareja, al igual que no pueden hacerlo las películas pornográficas, que la sexóloga desaconseja enérgicamente.

Los juegos sexuales preliminares también tienen un lugar destacado en la sexualidad islámica, ya que las relaciones deben incluir cariño y mimos, destacó Kotb. Esta es la receta para que un matrimonio funcione y la que proporciona la sexóloga en la temporada 2008 de “La Gran Charla”, en la que asesora a parejas casadas, tanto sobre su vida íntima como sobre los problemas cotidianos, con buenas dosis de religión y educación sexual conservadora.

Kotb considera que preservar la virginidad hasta el matrimonio garantiza la felicidad de la pareja y atiende cientos de consultas sobre qué hacer y cómo prepararse para la noche de bodas. El principal consejo que da a los primerizos es no comer demasiado antes de “la gran noche” y tratar de mantener la calma.

Desde su experiencia, cree que todas las personas comparten los mismos problemas y las mismas preocupaciones relativas al sexo, en cualquier parte del mundo. Pero en las sociedades árabes y musulmanas todo lo relacionado con la sexualidad representa un problema más profundo por la falta de información y formación, según Kotb, quien considera que existe un “gran vacío” en este sentido, que es necesario llenar.

A día de hoy, ella es la única persona que se ha atrevido a hablar de sexo alto y claro en el mundo árabe, a pesar de que sus consejos podrían parecer puritanos y retrógrados en otras partes del mundo.

Fuente: Heraldo

Palabras clave: , ,