Los errores de uso más comunes son abrir el blíster con uñas o dientes y no dejarle la cámara de aire.
La experiencia indica que cuanto más informadas están las personas, más utilizan el preservativo. “Hay gente que me dice: che, el día que encuentren la cura del SIDA no vendés más condones. ¡Están todos locos!”, dice el gerente de Prime. Tal vez no sea locura, pero sí desinformación. El preservativo masculino no sólo previene embarazos y el contagio del VIH, también es el único método de barrera eficiente (junto con el preservativo femenino) contra la Hepatits B, C, sífilis, Virus del Papiloma Humano (HPV) y Herpes simple genital (ver servicio).
En tal sentido, no es correcto pensar que alcanza con tener pareja estable para dejar de utilizarlo. “La fidelidad actual no protege para nada contra estas enfermedades de transmisión sexual”, asegura Santiago Cedrés, médico internista, sexólogo clínico y director del Centro Plenus. Se puede incluso ser portador de alguna de estas patologías, contagiar y no tener síntomas. Por eso, el médico recomienda que antes de abandonar el preservativo cómo método de barrera es conveniente someterse a un control médico.
El mal uso es otra de las dificultades asociadas a la desinformación. Según la Organización Mundial de la Salud, el 70% de los preservativos se rompen por una mala colocación. Esto es: abrir el blíster con uñas largas o los dientes, guardarlo en la billetera (porque la fricción y el calor durante periodos prolongados debilita el látex) y no dejar la cámara de aire cuando se coloca.
Esos son los principales errores que observa el ginecólogo Roberto Sergio, jefe de la sala para madres adolescentes del Hospital Pereira Rossell. Una encuesta entre las jóvenes arrojó como resultado algo peor: la mayoría no sabe si su compañero usó o no preservativo. “El varón le dice que sí pero ella ni se enteró. Es decir que ni siquiera lo miró. Sacá tus propias conclusiones sobre cual es la sexualidad que tienen”, señala el médico. Educarlas en el uso es una de las tareas recurrentes de su trabajo, además de sugerir el DIU como doble método anticonceptivo. “El problema es que los varones adolescentes no llegan acá y depende de que alguien por ahí los eduque. Si los adultos lo usan mal, imagínate los adolescentes”, agrega Sergio.
La desinformación no es patrimonio de los pobres. “La ignorancia sexual es impresionante y no respeta círculo social ni educacional”, comenta Santiago Cedrés. En los hechos, los jóvenes están muchas veces más informados que los adultos. “Por la apertura mental”, ilustra Cedrés. Misma percepción tiene el gerente de Prime: “Cuanto más grandes, más desinformados”.
Resulta importante destacar que el preservativo debe colocarse inmediatamente después de la erección y antes de cualquier contacto con la vagina. En el caso del sexo anal es necesario complementar con lubricantes para reducir la abrasión. Y recuerde: tener pareja estable no es suficiente para evitar el contagio de las enfermedades de transmisión sexual. Antes de despedirse del preservativo hay que consultar al médico.
Fuente: El País Digital
Palabras clave: Información sexual, Preservativo, Uso del condón
