La falta de detección del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en aumenta hasta 40 por ciento la probabilidad de que se transmita al producto, advirtió Ubaldo Ramos, director de la Clínica de Especialidades Condesa, México Distrito Federal.

El médico especialista en VIH señaló que es preciso “reforzar” la oferta de la prueba de detección, ya que cuando las embarazadas seropositivas son diagnosticadas a tiempo y reciben , el riesgo de transmisión disminuye a 0.2 por ciento.

El titular de la Clínica de Especialidades, dependiente de la Secretaría de Salud del Distrito Federal, reconoció que en la capital, como en el resto del país, no se oferta “al 100 por ciento” la prueba de detección del virus en mujeres embarazadas a pesar de que ellas son una “población vulnerable”.

Indicó que la prevalencia de la infección en embarazadas es “baja”, de sólo 0.2 por ciento, pero son consideradas “vulnerables” porque su atención médica previene el riesgo de que el virus se transmita al producto.

Según el experto, la transmisión del virus de la embarazada al producto, conocida como transmisión vertical, aumentó de forma mínima en el último lustro, en el que se mantuvo la prevalencia de 0.2 por ciento.

Ejemplo de ello es que de 2002 a 2010, la Clínica de Especialidades Condesa atendió a 470 embarazadas. “Llegaron en promedio 4 ó 5 cada año”, indicó Ubaldo Ramos.

En el total de los casos de mujeres que recibieron tratamiento en esta clínica se evitó la transmisión del virus al producto.

La atención médica para evitar la transmisión vertical consiste en la profilaxis (tratamiento para prevenir infecciones de transmisión sexual), medicamentos antirretrovirales (), la intervención del embarazo vía abdominal (cesárea) y la suspensión de la lactancia materna.

Sin tratamiento, la probabilidad de transmisión del VIH de mujer a producto, en países en desarrollo, como México, pasa de 0.2 por ciento a hasta 40 por ciento, casi en la mitad de los alumbramientos de el producto nace con el virus.

En este sentido, recalcó la importancia de autoridades locales y federales prioricen la oferta de detección del virus en embarazadas, mediante estrategias que garanticen la disponibilidad de recursos y la capacidad técnica de servidores públicos para ofrecer y aplicar pruebas de VIH en todos los servicios de salud.

Además, deben llevarse a cabo campañas permanentes de sensibilización en mujeres embarazadas para que reconozcan el riesgo de adquirir el virus y la posibilidad de evitar la transmisión vertical, pues “muchas” de ellas temen realizarse la prueba o no creen necesitarla.

En la Clínica de Especialidades, las mujeres embarazadas sin seguridad social pueden realizarse la prueba de detección de VIH, los estudios confirmatorios del diagnóstico y recibir tratamiento gratuito según su estado de salud.

Opciones de parto y lactancia

Después de recibir tratamiento ARV y de acuerdo con su estado de salud, es posible que las mujeres con VIH tengan un parto vaginal, siempre y cuando sus cargas virales sean indetectables y no tengan infecciones oportunistas.

Sin embargo, el especialista refirió que el alumbramiento por cesárea disminuye los riesgos de transmisión del virus, según la recomendación internacional.

Respecto a la lactancia, Ubaldo Ramos refirió que dar pecho incrementa el riesgo de transmisión porque el virus está en la leche materna, por lo que la alimentación del producto debe ser con sustitutos de leche materna.

Fuente:  LaSalud

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