Un estudio realizado en 39 países de todo el mundo, muestra que en la actualidad casi todos los países tienen una política sobre el sida para el sector educativo.

ONUSIDA informa de un descenso de más del 50% en los casos de nuevas infecciones por el VIH en 25 países, a tan solo 1000 días para que los países deban haber cumplido los objetivos mundiales en materia de SIDA. Además, el número de personas que tienen acceso a la terapia antirretrovírica aumentó en un 63% en los últimos 24 meses, y las muertes relacionadas con el SIDA cayeron en más de un 25% entre 2005 y 2011 a nivel mundial.
Los profesionales del sexo se han visto gravemente afectados por el VIH en muchas partes del mundo, incluida la región de Asia y el Pacífico. Pero también se encuentran entre las poblaciones clave con un mayor riesgo que mejor han respondido a las campañas de prevención del VIH, adoptando estrategias de defensa e implicándose en iniciativas entre iguales para responder a la epidemia.
El número de muertos por SIDA en América Latina ha descendido debido al mayor acceso al tratamiento antirretroviral, pero sigue en aumento la transmisión por la falta de programas de prevención, informó el Programa de la ONU sobre el SIDA (ONUSIDA).
Cuando el SIDA emergió en los años 80 afectaba principalmente a los hombres. Hoy, según las cifras de ONUSIDA, las mujeres representan cerca de la mitad de las 33 millones de personas que viven con el VIH en todo el mundo, y el 60% de las personas infectadas en África subsahariana. La mayoría de estas mujeres se infectaron por el virus manteniendo relaciones heterosexuales, en muchas ocasiones, al practicar sexo sin protección con sus esposos o parejas estables.
“Las mujeres piensan que el matrimonio es un refugio seguro”, afirma Beauty Nyamwanza, del Consejo Nacional de Sida de Zimbabwe. “Creen que cuando alguien se casa no necesita preocuparse por el VIH”.
El informe El estado de la población mundial, publicado hoy por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), arguye que el éxito de la respuesta mundial frente al SIDA dependerá de que enfrentemos no sólo al virus invasor, sino también los efectos del cambio climático, como la escasez de alimentos y agua, y el aumento de la pobreza y los desastres naturales.
La epidemia de SIDA y el fenómeno del cambio climático son dos de los problemas mundiales más importantes de los últimos tiempos, del presente y del futuro. Tienen similitudes, interaccionan y podrían abordarse mediante una única respuesta. Sin embargo, hasta ahora no se han analizado estos vínculos debidamente. Ante un nuevo intento de consolidar el esfuerzo de las naciones para la reduccion de los efectos del cambio climático, SIDA-AIDS esta presente en el mayor evento internacional que aborda cambio climático como tópico político en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Nos encontramos en la antesala de un importante hito en la respuesta al sida. La visión de un mundo en el que no se produzca ni una sola infección por el VIH, libre de discriminación y donde nadie muera como consecuencia del sida ha cautivado a asociados, partes interesadas y personas que viven con el VIH o que se ven afectadas por el virus.
La Organización Mundial de la Salud, junto con sus socios colaboradores, está creando unas directrices internacionales sobre pruebas de detección de VIH y consejería para adolescentes y jóvenes. Como parte de esta iniciativa se busca conocer los puntos de vista de gente joven sobre pruebas de detección de VIH y consejería.