Cuando el SIDA emergió en los años 80 afectaba principalmente a los hombres. Hoy, según las cifras de ONUSIDA, las mujeres representan cerca de la mitad de las 33 millones de personas que viven con el VIH en todo el mundo, y el 60% de las personas infectadas en África subsahariana. La mayoría de estas mujeres se infectaron por el virus manteniendo relaciones heterosexuales, en muchas ocasiones, al practicar sexo sin protección con sus esposos o parejas estables.
“Las mujeres piensan que el matrimonio es un refugio seguro”, afirma Beauty Nyamwanza, del Consejo Nacional de Sida de Zimbabwe. “Creen que cuando alguien se casa no necesita preocuparse por el VIH”.
