OPORTUNO DE LA INFECCIÓN POR

Estudios de prevalencia sugieren que en países desarrollados, aproximadamente uno de cada tres a cuatro individuos con infección por VIH desconocen su estatus serológico.

Hasta junio del 2008 se habían reportado más de 121,000 casos acumulados de en México, y de acuerdo a las estimaciones se calcula que por lo menos 80,000 personas podrían vivir con VIH sin saberlo en nuestro país.

En consecuencia, estas personas no reciben la atención médica necesaria y se encuentran expuestos a transmitir la infección a sus parejas e hijos, como es el caso de las mujeres durante el último trimestre del embarazo, al momento de dar a luz o a través de la alimentación con leche materna.

La proporción de personas que viven con VIH/SIDA (PVVS) en quienes se identifica  tardíamente la infección ha permanecido relativamente estable a través de la última década, a pesar de los esfuerzos realizados para promover el diagnóstico temprano. Afortunadamente, ha crecido la preocupación por evitar las “oportunidades perdidas” e identificar la infección más tempranamente. De acuerdo a las recomendaciones emitidas por los Centros de Control y de Enfermedades en EUA, a partir del año 2006 se urge a los profesionales de la salud a incluir las pruebas de detección de VIH como una práctica rutinaria para todos los casos que reciben atención médica entre los 13 y 64 años de edad (a menos de que no sean aceptadas). Dicha estrategia pretende facilitar el diagnóstico y tratamiento oportunos, evitar el surgimiento de casos nuevos y educar a la población general sobre el VIH y sus mecanismos de transmisión.

La medida se adoptó después de que fueran reportados los resultados de un estudio realizado en Carolina del Sur (2001-2005), en el que se encontró que el 73% de los individuos identificados con diagnóstico tardío de infección por VIH habían sido valorados previamente en servicios de salud, pero no se les había ofrecido la prueba por no “cumplir los criterios necesarios” según la estrategia vigente hasta entonces, basada en el riesgo.

De acuerdo a la definición empleada y la población evaluada, del 15 al 45% de los casos nuevos se diagnostican en situación de enfermedad avanzada alrededor del mundoVII. En un reporte reciente (2007), el 60% de las PVVS atendidas habían sido diagnosticadas con criterios de Sida en una clínica para pacientes ambulatorios localizada en Puerto Vallarta, Jalisco.

El diagnóstico oportuno de la infección por VIH es costo-efectivo, la identificación tardía representa consecuencias potenciales, individuales y colectivas.

• Individuales: el retraso diagnóstico incrementa las probabilidades de complicaciones asociadas o no a Sida, hospitalizaciones y muerte, reduce la posibilidad de reconstitución inmune (mejoría en el número y función de CD4+) posterior al inicio de tratamiento antirretroviral y empobrece la tolerancia inicial a estos medicamentos.

• Colectivas: desde el punto de vista de salud pública, la detección tardía puede asociarse a persistencia de conductas de riesgo y transmisión de la infección a un mayor número de personas. Estudios de modelaje estadístico sugieren que el 25% de los casos no diagnosticados podrían ser responsables del 50% de las infecciones nuevas que se reportan cada año en la Unión Americana.

• Adicionalmente, se ha demostrado que existe un impacto positivo de la consejería, que inspira la adopción de un nuevo estilo de vida por las personas conocedoras de su estatus serológico. En general, se ha reportado que ayuda a reducir los contactos sexuales  casuales, favorecer el uso consistente de métodos de barrera, y reducir el uso compartido de jeringas contaminadas.

Adicionalmente, la baja de la carga viral ARN de VIH en las secreciones genitales de las personas que responden satisfactoriamente al tratamiento antirretroviral también se asocia con una disminución en el riesgo de transmisión. De tal forma que el diagnóstico oportuno y tratamiento satisfactorio podrían colaborar a detener el crecimiento de la pandemia reduciendo el riesgo de la transmisión sexual y perinatal.

Son múltiples los factores relacionados al retraso diagnóstico de la infección por VIH: la pobreza, el escaso conocimiento acerca de la infección o en lo concerniente al acceso gratuito a las pruebas diagnósticas y el tratamiento antirretroviral, la falta de percepción de riesgo de ser portador, el temor al estigma y discriminación, desconfianza acerca de la seguridad y confidencialidad de los resultados, pobre acceso a servicios de salud y problemas logísticos para la realización de las pruebas diagnósticas, son algunos de ellos.

Enseguida se enlistan las estrategias recomendadas para promover el diagnóstico oportuno de la infección por VIH en México, previa consejería y consentimiento informado:

1) hombres y mujeres que mantengan relaciones sexuales no protegidas o con historia de múltiples parejas sexuales;

2) grupos vulnerables (ejemplo: personas privadas de su libertad, trabajadores (as) sexuales, usuarios de drogas intravenosas, migrantes, indigentes, etcétera.);

3) personas con diagnóstico de tuberculosis u otra condición clínica sugestiva de infección por VIH/Sida;

4) mujeres embarazadas o en labor de parto;

5) personas con antecedentes de transfusión o transplantes antes de 1987;

6) personal de salud que haya sufrido lesiones de riesgo con instrumentos punzo-cortantes durante su actividad laboral;

7) víctimas de violencia sexual;

8) parejas de personas con diagnóstico confirmado o sospecha de infección por VIH;

9) personas que deseen donar órganos o tejidos.

En los últimos años se han distribuido más de 800,000 pruebas de detección rápida para anticuerpos del VIH en México. Sure Check VIH-1/2 y OraQuick VIH-1/2 son las más utilizadas, poseen una sensibilidad y especificidad muy elevadas (>99%), requieren tan solo 20 minutos de espera para aportar un resultado y pueden ser realizadas en sangre capilar o en una muestra de raspado de la mucosa oral, respectivamente.

En la República Mexicana, como en el resto de Latinoamérica, la infección por VIH se adquiere principalmente a través de la vía sexual (97%). La relación hombre: mujer en los nuevos casos se ha ido reduciendo, desde 9-12:1 al inicio de la epidemia, 6:1 durante el año 2000 y 3.7:1 en los casos reportados durante el 2008, observándose también un aumento en el número de infecciones que resultan de la transmisión perinatal (14 niños en el año 2000 y más de 30 casos el año pasado).

Es necesario que la población general “despierte” al riesgo de las infecciones de transmisión sexual. La infección por VIH está dejando de ser la epidemia concentrada en grupos de “alto riesgo”. Toda persona tiene derecho a que se le efectúen pruebas de detección de manera informada, confidencial y respetuosa, así como a recibir asesoría para ingresar al programa gratuito de tratamiento en caso necesario.

Las pruebas diagnósticas se ofrecen de manera gratuita en varias dependencias del Sector Salud. En México, para más información [email protected].

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