El pasado Domingo uno de diciembre, se celebró el . Treinta años han pasado desde que en 1983 descubrieron que el virus VIH era el causante del SIDA. Treinta años después todavía hay preguntas pendientes sobre el SIDA y el VIH.

Desde que se describió el primer caso de SIDA en 1981, ha habido unos 60 millones de personas infectadas de las cuales 25 millones han muerto por su causa. El SIDA sigue siendo una enfermedad incurable. Solo se conocen dos casos: el “paciente de Berlín”, Timothy Brown, que se curó tras recibir un trasplante de médula ósea de un donante genéticamente resistente al VIH,  y el caso reciente de un bebé que se curó gracias a un agresivo y precoz .

¿Por qué es tan difícil curar el SIDA?

Por su extraordinaria capacidad de mutación y cambio. Es mucho más variable que el virus de la gripe, por ejemplo. El virus comete muchos fallos al copiar su genoma y se multiplica tan rápidamente que en un mismo paciente se pueden aislar estirpes de VIH genéticamente distintas a lo largo de su vida. Esta enorme variabilidad es la causa de que el virus se haga resistente a los tratamientos. Se conocen más de 60 mutaciones en el genoma del VIH que hace que éste sea resistente a más de 15 fármacos distintos. Para evitar estas resistencias, los tratamientos combinan tres fármacos, la triple terapia, que debe mantenerse de por vida. Suele requerir varias dosis diarias, tiene efectos secundarios importantes y es un caro. Todo esto dificulta que muchas personas puedan tener acceso a esta medicación.

Esta variabilidad del virus también hace que la obtención de una sea francamente difícil. La esperanza está puesta en las vacunas terapéuticas que ayuden a controlar el virus en personas ya infectadas. Y otro factor que dificulta el control es que el VIH destruye nuestras defensas. Infecta a los linfocitos T CD4, que son como el director de orquesta de nuestro sistema inmune, por lo que el enfermo se queda sin defensas para luchar contra otras enfermedades.

¿Cómo me puedo infectar con el ? El VIH solo se transmite de persona a persona. A escala mundial, la mayor parte de las infecciones ocurren por vía sexual. También el virus puede pasar de la madre al hijo, durante el embarazo, el parto o la lactancia. Sin embargo, si se trata con antirretrovirales a la madre, el nacimiento es por cesárea y se evita la lactancia materna, la posibilidad de infección del bebé es mínima. Las transfusiones de sangre o hemoderivados es otra vía de infección muy importante, especialmente en países donde no hay control sanitario. También es posible adquirir la infección por salpicaduras en mucosas o heridas de sangre o secreciones genitales infectadas por el virus. El pincharse con objetos infectados, como les pasa a los consumidores de drogas inyectables, es otra fuente de infección. Esta vía predomina ahora en los países Bálticos, Europa del este y Asia central.

Aunque el VIH puede encontrarse en saliva, lágrimas y sudor, la concentración de virus es tan pequeña que no se han descrito casos de transmisión a partir de ellos. ¿Y los mosquitos, puede el VIH transmitirse por picadura de mosquitos como el dengue, la fiebre amarilla o la malaria?. NO, el VIH no es capaz de multiplicarse y permanecer en los mosquitos, por lo que aunque pique a un enfermo con el virus en su sangre, el mosquito no puede trasmitir el VIH a otra persona. El SIDA no se transmite por mosquitos. Después de más de 30 años desde que se identificó el virus, no se conocen casos de infecciones por el contacto habitual dentro de la familia, el trabajo o la escuela.

¿Y qué probabilidad tengo de infectarme con el VIH? La vía más eficaz de transmisión es la inyección de productos contaminados, como transfusiones de sangre o hemoderivados. La probabilidad de infección si la sangre está contaminada por el virus es superior al 90%.  Afortunadamente, en países donde hay control sanitario, las transfusiones de sangre son seguras. Un pinchazo accidental con una aguja infectada puede transmitir el virus en 3 de cada 1.000 exposiciones. Respecto a la transmisión sexual, la vía más eficaz de transmitir el VIH es el coito anal: la probabilidad es de entre 5 y 30 infecciones por cada 1.000 exposiciones, siendo el riesgo mayor para la persona receptiva que para la que penetra. En el coito vaginal, la probabilidad de transmisión es mayor de hombre infectado a mujer sana que al contario, entre 1 y 2 infecciones por cada 1.000 exposiciones.

Además, hay otros factores que influyen. La probabilidad de contagio sexual aumenta si algún miembro de la pareja tiene otra infección de transmisión sexual, como la sífilis que produce úlceras; o cuando existe sangre, debido a la menstruación o erosiones; o cuando la cantidad de virus en la persona infectada es alta, lo que ocurre al inicio de la infección o si no se recibe tratamiento antirretroviral. Las personas con tratamiento correcto y que lo siguen regularmente tienen menor número de virus, lo que reduce el riesgo de infección para su pareja. Los hombres circuncidados también presentan menor riesgo de infectar a la mujer.

¿Acabaremos alguna vez con el VIH? Sí. Aunque de momento no haya vacuna y los efectos secundarios de la terapia sean importantes, los tratamientos actuales antirretrovirales han conseguido hacer del SIDA una enfermedad crónica: se pueden estar muchos años con tratamiento con una calidad de vida muy aceptable y evitando que aparezcan los síntomas del SIDA. El diagnóstico temprano es esencial. Los pacientes diagnosticados tarde se recuperan peor y presentan mayores tasas de mortalidad.

Fuente: Naukas

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