Su fundación lanza una iniciativa en la que ofrece una financiación de 78.000 hasta 778.000 euros para aquellos que descubran un condón mejor que el actual.

Una de las ‘excusas’ más frecuentes a la hora de que un hombre no quiera usar un preservativo es que reduce la sensibilidad y, por tanto, el placer en la relación sexual. Otra barrera hace referencia a que se piensa que interrumpe la relación, le resta espontaneidad al encuentro. Pero lo cierto es que el placer sexual con este método contraceptivo depende de factores psicológicos, como el bienestar con la pareja o la duración del encuentro, o fisiológicos, como la dificultad para lograr una erección.

Los datos oficiales, según informa el doctor San Martín, indican que cerca de ocho de cada 10 jóvenes reconocen usar el preservativo pero, sin embargo, las estadísticas aportadas por los fabricantes de preservativos parecen indicar que su uso ha disminuido. Por otro lado, y según de un estudio que publica ‘Gaceta Sanitaria’, el preservativo es utilizado por el 68,2% de las españolas entre 15 y 19 años y además el 92,6% lo utilizó durante su primera relación sexual. “Los jóvenes ya no actúan tan a lo loco”, asegura Marta Ortega, psicóloga y voluntaria del Centro Joven de Anticoncepción y Sexualidad de Madrid. Conocen el preservativo, lo utilizan y saben de sus consecuencias positivas.

El primer estudio de gran tamaño que se realiza en 24 años para probar la eficacia de los preservativos en la prevención de la transmisión del VIH durante el sexo anal ha revelado que los hombres que afirmaron que los utilizaron en todas las ocasiones fueron un 70% menos propensos a adquirir el VIH que los que nunca los emplearon.
El preservativo es cada vez más querido. Se le elige, se sabe de sus consecuencias, positivas y su uso está más y más interiorizado por parte de jóvenes y adultos. Su uso no interfiere en la calidad de las relaciones sexuales ni en la satisfacción, según datos de diferentes estudios. Con matices y excepciones, parece que algo está cambiando, aunque “todavía falta mucho por andar”, dicen los expertos.

La cartilla Me quiero, me cuido y me protejo, está dirigida a la mujer líder del área rural, para iniciar un proceso de sensibilización frente a la prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) – VIH/SIDA y la Violencia Basada en el Género. Así mismo, se busca crear conciencia sobre la importancia de reconocer los Derechos Sexuales y Reproductivos como garantía para el ejercicio de una sexualidadsana y libre de riesgos.
Aunque en la actualidad los anticonceptivos están fabricados con la más alta tecnología, hay que tener ciertos cuidados a la hora de utilizaros para que sean realmente efectivos.
¿Funciona mejor el ‘CAN’ (Condones, Agujas y Negociación) que el ‘ABC’ (Abstinencia, Basarse en la fidelidad y uso del Condón) en el ataque a la epidemia del SIDA?