A la hora de educar sobre responsable, el miedo no funciona. Y quien crea que excluir la parte placentera en las charlas sobre sexo evitará que los adolescentes experimenten está bien lejos de la realidad.

“Cuando doy orientaciones, hablamos desde el placer y la responsabilidad”, señaló la facilitadora comunitaria de Taller Salud, Zuly García, quien considera que el enfoque hacia la sexualidad, según el contenido en la nueva carta circular de Educación, no es completo. “Mi postura es que el miedo no nos ha funcionado”.

De acuerdo con la educadora, estudios han reflejado que los adolescentes quieren que les hablen “a calzón quita’o” en temas de sexualidad que incluyan hasta cómo tener .

“Las presentaciones de Salud y Educación te presentan unas vulvas que parece que les está saliendo un brócoli”, dijo sobre las imágenes para ilustrar enfermedades de transmisión sexual que afectan el área genital. “Eso provoca asco, pero nada más”, indicó al afirmar que esas imágenes no son un disuasivo.

Con ella coincidió la psicóloga Vivian Rodríguez del Toro, quien reconoció que es mucho el tabú alrededor del sexo.

“El primer mito que hay que romper es que discutir el tema de la sexualidad promueve la actividad sexual”, aseguró. Para la profesional de la conducta, educar a los adolescentes lo que hace es ayudarlos a clarificar “actividades que ya están llevando a cabo”.

Aunque en el Modelo de Educación para la Salud Sexual Integral se menciona que se enseñará cuáles son los métodos para prevenir embarazos y el contagio de enfermedades de transmisión sexual a los estudiantes sexualmente activos (“con la opinión, aprobación e integración de los padres”), se insiste en retomar la abstinencia. Incluye, además, el programa Tus valores cuentan.

“El discurso de después de estar activos es lo más hipócrita”, criticó Rodríguez del Toro, quien insistió en que también se les debe hablar de las reacciones del cuerpo y la sensualidad del erotismo.

“El asunto es que se utiliza el miedo, la culpa, los conceptos religiosos de pecado, de que es una conducta abominable en lugar de realmente discutirse cómo es el cuerpo humano, las reacciones normales a la sexualidad, lo que son experiencias placenteras. No podemos quedarnos en el discurso del óvulo y el espermatozoide”, declaró.

Acerca del uso de métodos anticonceptivos, exhortó a que “si realmente les van a hablar”, que les expliquen cómo se utilizan y qué porciento de protección tienen.

De acuerdo con la psicóloga, la educación sexual no debería ser un curso separado en una clase de salud, sino integrada a través de todo el currículo. “En la clase de matemática puede haber una temática en la que se integre el tema, en la clase de español, en la de estudios sociales. De lo contrario, sería un cursito separado y, si encima no es completo, los mandamos afuera con poca información”, expuso.

Rodríguez del Toro criticó, además, la exclusión de la perspectiva de género y del respeto a la diversidad sexual, elementos presentes en la carta circular anterior que fue revisada por petición de sectores conservadores, pero sobre todo por el obispo católico de Arecibo, Daniel Fernández, quien le dirigió una extensa carta al Gobernador. En agosto de 2011, el religioso pidió que se revisara “cualquier referencia que pueda llevar a la enseñanza indiscriminada de sexo seguro”.

“¿Por qué no se reconoce que más del 10 por ciento, casi un 15 por ciento de la población, tiene orientación sexual distinta? Y eso ni se aprende, ni se adquiere, ni se contagia. Eso es parte del desarrollo”, sostuvo la psicóloga.

Acerca de la formación de maestros y maestras, Rodríguez del Toro señaló que es esencial que “rompan sus mitos y tabúes” para evitar que lleven sus creencias al salón de clases.

Fuente: Primera Hora Puerto Rico

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